Ross Scott denuncia ataques anónimos a la iniciativa Stop Destroying Videogames, acusada de ocultar financiación. La petición suma 1,4M de firmas en la UE. Scott niega irregularidades y habla de “juego sucio” de la industria.
Ross Scott denuncia ataques anónimos a la iniciativa Stop Destroying Videogames, acusada de ocultar financiación. La petición suma 1,4M de firmas en la UE. Scott niega irregularidades y habla de “juego sucio” de la industria.