Ken Levine considera que Switch 2 y Steam Machine no representan grandes saltos tecnológicos, sino una evolución más conservadora del hardware. Su reflexión apunta a una industria donde la innovación técnica ya no siempre marca la diferencia.
Ken Levine considera que Switch 2 y Steam Machine no representan grandes saltos tecnológicos, sino una evolución más conservadora del hardware. Su reflexión apunta a una industria donde la innovación técnica ya no siempre marca la diferencia.