La creciente adopción de inteligencia artificial en la industria del entretenimiento está ampliando la superficie de ataque para ciberdelincuentes y generando “nuevas puertas” a fraudes, filtraciones y ataques automatizados, según el Kaspersky Security Bulletin publicado en enero de 2026. Este informe identifica que la IA no solo transforma procesos como la venta de entradas, la producción y la distribución de contenidos, sino que también facilita a atacantes identificar vulnerabilidades y automatizar ataques en toda la cadena del sector, desde la venta de boletos hasta servicios de streaming y videojuegos.
El informe señala que las redes de distribución de contenido almacenan materiales sensibles, incluidos episodios sin estrenar y copias finales de películas, los cuales pueden ser localizados y explotados por atacantes que usan herramientas de IA para detectar accesos mal protegidos, potencialmente afectando varios títulos o insertando código malicioso en transmisiones legítimas.

Kaspersky advierte sobre cinco amenazas emergentes a medida que la IA se integra más en los flujos de trabajo del entretenimiento: ajuste automatizado de precios de entradas que facilita a revendedores usar bots y modificar tarifas; dependencia creciente de plataformas de IA en la nube y proveedores externos que expande puntos vulnerables; y usos indebidos de herramientas de IA por parte de usuarios para crear contenidos inapropiados en juegos, mods o videos que podrían comprometer seguridad y contenido.
El informe también menciona que una gestión deficiente de los datos usados para entrenar modelos de IA puede conducir a generación de contenido que incluya información personal, además de resaltar que la creciente dependencia de sistemas basados en IA convierte estas tecnologías en infraestructuras críticas para el negocio del entretenimiento, con impactos técnicos, económicos, reputacionales y legales en caso de fallos o intrusiones.
Para mitigar estos riesgos, Kaspersky recomienda a empresas del sector inventariar y mapear el uso de IA a lo largo de su cadena de valor, integrar la IA en los modelos de amenazas y evaluaciones de riesgo, capacitar continuamente a empleados en ciberseguridad y revisar la arquitectura de redes de contenido y políticas de acceso, incluso en proveedores externos considerados confiables.