La industria de videojuegos de Ecuador logró uno de sus mayores reconocimientos internacionales durante la final mundial de Game Jam Plus 2025-2026, celebrada en Brasilia. Los estudios quiteños Alhajillo Studio y Yakuza Pixel consiguieron ocho premios en una competencia que reunió proyectos provenientes de más de 50 países y representantes de decenas de ciudades alrededor del mundo. Diversos medios ecuatorianos destacan que se trata del mejor resultado obtenido por el país en la historia de este evento internacional.
El mayor número de reconocimientos llegó gracias a Rongú, un RPG rítmico desarrollado por Alhajillo e inspirado en la cultura afroesmeraldeña. El proyecto obtuvo el primer lugar como Mejor Juego de Latinoamérica, además de premios en categorías como audio y presentación, mientras alcanzó el segundo puesto en la categoría Game of the Year. El estudio ha señalado que el desarrollo incluyó trabajo de investigación y validación cultural con comunidades de Esmeraldas para trasladar elementos musicales y narrativos al videojuego.
Por su parte, Yakuza Pixel fue reconocido por Embale, un videojuego de carreras inspirado en los tradicionales coches de madera de Quito. El proyecto obtuvo premios relacionados con narrativa y otras categorías especiales, consolidando una propuesta que busca trasladar elementos culturales ecuatorianos a una experiencia interactiva con proyección internacional.
Más allá de los trofeos, el resultado refleja el crecimiento de una escena latinoamericana que cada vez gana mayor visibilidad en competencias globales. Game Jam Plus se ha convertido en una de las principales plataformas de incubación y aceleración para estudios emergentes, combinando maratones de desarrollo, mentorías y oportunidades de conexión con inversionistas y publishers internacionales.
El logro también demuestra cómo las game jams pueden convertirse en un punto de partida para proyectos con potencial comercial y alcance global. Lo que comenzó como prototipos desarrollados en jornadas intensivas terminó llevando a dos estudios ecuatorianos a competir y destacar frente a equipos de distintos continentes, una señal positiva para el crecimiento del desarrollo de videojuegos en América Latina.