La relación entre videojuegos e inteligencia artificial podría estar entrando en una nueva etapa. La startup General Intuition, fundada por antiguos integrantes de Medal, se encuentra negociando una ronda de inversión cercana a los 300 millones de dólares que valoraría la compañía en aproximadamente 2.000 millones de dólares. Más allá de la magnitud de la operación, el interés de los inversionistas se centra en un activo poco convencional: miles de millones de datos generados por jugadores alrededor del mundo.
La empresa nació a partir de Medal, una plataforma ampliamente utilizada por la comunidad gamer para capturar y compartir momentos destacados de sus partidas. Según información publicada por TechCrunch, la plataforma registra cerca de 2.000 millones de clips de videojuegos al año y reúne más de 10 millones de usuarios activos mensuales. Ese volumen de información se ha convertido en una de las mayores bases de datos de comportamiento interactivo disponibles para entrenar sistemas avanzados de inteligencia artificial.
El objetivo de General Intuition gira alrededor de los llamados world models o modelos del mundo. A diferencia de los sistemas entrenados principalmente con texto, estos modelos buscan comprender cómo funcionan los entornos, cómo se mueven los objetos, cómo cambian las situaciones con el tiempo y cómo las decisiones producen consecuencias. Los videojuegos ofrecen escenarios ideales para este tipo de aprendizaje porque presentan reglas claras, objetivos definidos y millones de interacciones humanas registradas de forma estructurada.
La apuesta no es aislada. Diversas compañías tecnológicas han comenzado a explorar los videojuegos como laboratorios para el desarrollo de inteligencia artificial. La propia historia de General Intuition está relacionada con ese interés creciente. Reportes citados por medios internacionales señalan que OpenAI habría explorado la adquisición de Medal por cerca de 500 millones de dólares, una operación que no se concretó pero que evidenció el valor estratégico que la industria tecnológica atribuye a este tipo de datos.
Lo que resulta especialmente relevante es que General Intuition no pretende comercializar únicamente modelos del mundo. La compañía busca utilizar ese conocimiento para desarrollar agentes de inteligencia artificial capaces de interactuar, razonar y tomar decisiones en entornos complejos. En otras palabras, los videojuegos dejarían de ser solo una fuente de entrenamiento para convertirse en una pieza fundamental en la construcción de sistemas más avanzados de IA.
El caso demuestra cómo la industria de los videojuegos continúa expandiendo su influencia más allá del entretenimiento. Durante años se habló del potencial de los videojuegos para impulsar sectores como la educación, la salud o la simulación. Ahora también empiezan a consolidarse como una fuente estratégica para el desarrollo de inteligencia artificial. Si las negociaciones prosperan, General Intuition podría convertirse en uno de los ejemplos más visibles de una tendencia que transforma las acciones de millones de jugadores en materia prima para las tecnologías del futuro.