
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) puso en marcha una estrategia de reclutamiento que apunta directamente a una audiencia poco habitual para el sector aeronáutico: los jugadores de videojuegos. La iniciativa busca atraer jóvenes con capacidades que pueden trasladarse al control aéreo, entre ellas multitarea, conciencia espacial, funciones cognitivas avanzadas, pensamiento estratégico y resolución de problemas.
La campaña fue presentada en abril de 2026 por el secretario de Transporte, Sean Duffy, como parte de los esfuerzos para ampliar el número de candidatos. Según la FAA, aproximadamente el 65 % de los estadounidenses, más de 200 millones de personas, juega videojuegos regularmente, mientras que entrevistas realizadas a controladores han identificado esta afición como una influencia en capacidades como pensar rápidamente, mantener la concentración y gestionar situaciones complejas.
El vínculo, sin embargo, no convierte jugar videojuegos en un requisito ni garantiza el acceso al puesto. La FAA utiliza este perfil como una nueva vía de captación de talento para una profesión altamente especializada, cuyo proceso incluye evaluaciones de aptitud, controles médicos y de antecedentes, formación y posteriormente experiencia supervisada hasta alcanzar la certificación profesional.
El incentivo económico es considerable. Los datos más recientes del Bureau of Labor Statistics sitúan el salario mediano anual de los controladores de tráfico aéreo en US$144.580 en 2024, mientras que la FAA señala actualmente que los ingresos promedio de los profesionales certificados pueden superar los US$155.000 anuales dentro de los tres años posteriores a graduarse de su Academia. Durante la etapa inicial de formación, la remuneración es considerablemente menor.
La búsqueda responde además a una necesidad estructural. La Government Accountability Office (GAO) advirtió en diciembre de 2025 que la fuerza laboral de controladores se había reducido mientras aumentaba el tráfico aéreo, y señaló que una dotación insuficiente puede provocar retrasos o cancelaciones e incluso tener implicaciones para la seguridad. Estos profesionales participan diariamente en la gestión de más de 80.000 vuelos en Estados Unidos.
La FAA ya venía acelerando las incorporaciones antes de lanzar esta campaña. Durante el año fiscal 2025 contrató 2.028 aprendices, la mayor cifra desde 2008, y su plan oficial establece objetivos de 2.200 nuevos controladores en 2026, 2.300 en 2027 y 2.400 en 2028. Cuando presentó la estrategia enfocada en jugadores en abril, la agencia aseguraba haber incorporado ya casi 1.200 personas durante el año fiscal 2026.
La iniciativa muestra una aplicación laboral concreta de capacidades desarrolladas o reforzadas mediante los videojuegos, pero sin equiparar jugar con estar preparado para controlar el espacio aéreo. La apuesta de la FAA consiste en ampliar su cantera de candidatos identificando perfiles con determinadas aptitudes cognitivas y someterlos después al mismo proceso especializado de selección, formación y certificación requerido para ejercer una profesión de alta responsabilidad.