Reconocer una industria como posible destino profesional requiere conocer qué trabajo existe detrás de sus productos. Esa fue la oportunidad que Electronic Arts ofreció a estudiantes de diferentes programas de la Universidad Industrial de Santander durante la conferencia There is no single path. El encuentro puso sobre la mesa una idea pertinente para la formación universitaria: las carreras en videojuegos abarcan distintos perfiles y no responden a una única trayectoria académica.
La conversación también tuvo un propósito de acercamiento empresarial. Daniel Castellanos, director de Operaciones de EA en Colombia y egresado de la UIS, explicó que la compañía busca darse a conocer y encontrar talento en la universidad. Su participación conectó una trayectoria profesional surgida de la institución con una operación internacional que ya tiene presencia en el país.

Ese interés por acercarse a la UIS permite leer la visita desde ambos lados. Para los estudiantes, fue una ocasión para conocer posibilidades laborales; para la empresa, un espacio para presentarse ante potenciales candidatos. La relación entre academia e industria comienza aquí con información y contacto directo, aunque convertir ese acercamiento en oportunidades concretas exigirá conocer los requisitos de cada puesto y los mecanismos de selección.
Ana María Bárcenas, Recruiting Manager de Electronic Arts, atribuyó la elección de Colombia a la calidad del talento encontrado durante la exploración de mercados latinoamericanos. Según la información presentada en el encuentro, la operación colombiana supera las 300 personas. La cifra da una dimensión del equipo existente, pero no debe confundirse con un número de vacantes disponibles ni con una promesa de contratación para quienes asistieron.

La experiencia de Manuel Moreno, estudiante de Diseño Industrial, aporta otra lectura del encuentro. El estudiante destacó la distancia que suele existir entre la formación académica y el mundo laboral, y valoró conocer los distintos perfiles que pueden vincularse al sector. Su observación apunta a una necesidad concreta: descubrir una opción profesional resulta más útil cuando permite entender cómo se relaciona con los conocimientos que se están adquiriendo.
Desde esa perspectiva, el mensaje sobre la diversidad de caminos necesita traducirse en orientación específica. Un estudiante requiere identificar qué competencias exige una función, qué experiencia debe demostrar y cómo se evalúa una candidatura. La conferencia ofreció un primer acercamiento; la publicación oficial no detalla una convocatoria de empleo, un programa de prácticas ni un convenio de contratación derivado de la visita. Su alcance confirmado es el intercambio con la comunidad universitaria.

El aporte de esta visita está en hacer visible un campo laboral que los estudiantes pueden empezar a explorar desde su formación. Para la UIS, continuar ese vínculo con información sobre perfiles, requisitos y procesos de selección sería un paso útil para que el interés inicial se convierta en preparación profesional. Acercar una empresa al campus tiene valor cuando ayuda a comprender qué se necesita para trabajar en ella y permite tomar decisiones académicas con mayor conocimiento del sector.