Los videojuegos siguen ampliando sus fronteras más allá del entretenimiento. La startup catalana Neuhera recibió 120.000 euros de la agencia ACCIÓ a través del Fondo de Transición Nuclear para impulsar el desarrollo de una plataforma inmersiva que busca tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) mediante realidad virtual, inteligencia artificial e interfaces cerebro-computador. La iniciativa forma parte de una nueva generación de tecnologías sanitarias que utilizan mecánicas propias de los videojuegos para abordar desafíos clínicos.
La propuesta combina un visor de realidad virtual con sensores capaces de registrar la actividad cerebral del usuario en tiempo real. A partir de esos datos, un algoritmo de inteligencia artificial ajusta dinámicamente la experiencia de juego según el nivel de atención, concentración y estado emocional detectado. El objetivo es transformar el entrenamiento cognitivo en una actividad interactiva capaz de mantener la motivación del paciente durante periodos prolongados.
El primer videojuego desarrollado por la compañía presenta un dragón que solo puede volar cuando el usuario mantiene niveles adecuados de atención. Si la concentración disminuye, el personaje modifica su comportamiento, velocidad y apariencia, mientras el sistema proporciona retroalimentación inmediata para ayudar a recuperar el foco. Esta mecánica convierte la actividad cerebral en el principal control del juego, eliminando la necesidad de mandos tradicionales.
La apuesta de Neuhera llega en un momento de crecimiento para el mercado de terapias digitales. La empresa estima que existen más de 400.000 menores diagnosticados con TDAH en España y más de 20 millones en América Latina. Paralelamente, la demanda de tratamientos complementarios o alternativos a la medicación tradicional continúa aumentando, impulsando el interés por soluciones basadas en software, neurociencia y dispositivos conectados.
La validación clínica será el siguiente gran desafío. La startup trabaja para obtener la certificación como dispositivo médico de Clase IIa bajo la regulación europea MDR 2017/745, requisito indispensable para comercializar la plataforma dentro del ámbito sanitario. Su previsión es iniciar operaciones comerciales durante 2026, una vez concluya el proceso regulatorio correspondiente.
Más allá del TDAH, la compañía explora aplicaciones relacionadas con ansiedad, envejecimiento activo, entrenamiento cognitivo y manejo del estrés en entornos corporativos o de alta exigencia profesional. Este enfoque amplía significativamente el mercado potencial de la tecnología y refleja una tendencia creciente dentro de la industria del videojuego, donde la combinación de inteligencia artificial, salud digital y experiencias inmersivas está generando nuevas oportunidades de negocio y desarrollo tecnológico.